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ESCANDALO PARA LOS PERVERTIDOS «Penthouse», en bancarrota 17 de septiembre de 2013. 21:59h J. Herrero . Casi 40 años después de ser lanzada en Reino Unido para competir en el mercado para adultos con «Playboy», la vida de la revista «Penthouse» pende de un hilo después de que FriendFinder Network –empresa que posee varias redes sociales y edita la revista– presentase en la mañana de ayer la solicitud para declararse en suspensión de pagos ante el tribunal de quiebras del Estado de Delaware (Estados Unidos). Un movimiento con el que la compañía pretende acogerse a la protección del capítulo 11 de la ley de quiebras de EE UU, paso previo que le beneficiaría en la reestructuración de su deuda. La era de lo digital Pese a la importancia de Friend-Finder a nivel mundial –engloba a 270 millones de usuarios en 170 países sumando todas sus páginas webs–, la noticia no coge por sorpresa a nadie después de que sus acciones fueran excluidas del Nasdaq el pasado 7 de agosto y de arrastrar «números rojos» desde 2006, como informa Bloomberg. Centrándose en este mismo año, la multinacional registró unas pérdidas de 20,7 millones de dólares (15,5 millones de euros) entre enero y junio, unas cifras un 35% mejores que en el mismo periodo de 2012. Con todo, la facturación descendió en un 12,8%, hasta los 141,4 millones de dólares (106). Estos números vienen lastrados, principalmente, por la rápida extensión de las páginas pornográficas en la red, muchas de ellas gratuitas, y de los formatos en DVD. Esta subida del porno on-line, en detrimento del papel, es algo de lo que el fundador del magacín, Bob Guccione –fallecido en 2010–, advirtió en una entrevista a «The New York Times»: «El futuro está definitivamente en los medios digitales», al tiempo que confesaba no saber cómo publicaciones del mismo estilo podrían sobrevivir. Para darle la vuelta a la situación, a la vez que un golpe de efecto al mercado, FriendFinder Networks intentó en 2010 hacerse con los derechos de su más directo competidor sin éxito, pese a poner sobre la mesa 210 millones de dólares (158). Un precio insignificante para Hugh Hefner, creador de «Playboy», que terminó adquiriendo en Bolsa todas las acciones que no le pertenecían por un valor similar al ofrecido por su rival y privatizando de nuevo la empresa. Los mejores tiempos de la revista de Bob Guccione quedaron lejos: los cinco millones de ejemplares que «Penthouse» llegó a sacar al mercado se vieron reducidos a 137.744 copias según los últimos datos registrados en 2011. Año en el que «Playboy» multiplicaba por diez los datos de su rival más directo, con 1,5 millones.

«Penthouse», en bancarrota

Casi 40 años después de ser lanzada en Reino Unido para competir en el mercado para adultos con «Playboy», la vida de la revista «Penthouse» pende de un hilo después de que FriendFinder Network –empresa que posee varias redes sociales y edita la revista– presentase en la mañana de ayer la solicitud para declararse en suspensión de pagos ante el tribunal de quiebras del Estado de Delaware (Estados Unidos). Un movimiento con el que la compañía pretende acogerse a la protección del capítulo 11 de la ley de quiebras de EE UU, paso previo que le beneficiaría en la reestructuración de su deuda.

La era de lo digital

Pese a la importancia de Friend-Finder a nivel mundial –engloba a 270 millones de usuarios en 170 países sumando todas sus páginas webs–, la noticia no coge por sorpresa a nadie después de que sus acciones fueran excluidas del Nasdaq el pasado 7 de agosto y de arrastrar «números rojos» desde 2006, como informa Bloomberg. Centrándose en este mismo año, la multinacional registró unas pérdidas de 20,7 millones de dólares (15,5 millones de euros) entre enero y junio, unas cifras un 35% mejores que en el mismo periodo de 2012. Con todo, la facturación descendió en un 12,8%, hasta los 141,4 millones de dólares (106). Estos números vienen lastrados, principalmente, por la rápida extensión de las páginas pornográficas en la red, muchas de ellas gratuitas, y de los formatos en DVD. Esta subida del porno on-line, en detrimento del papel, es algo de lo que el fundador del magacín, Bob Guccione –fallecido en 2010–, advirtió en una entrevista a «The New York Times»: «El futuro está definitivamente en los medios digitales», al tiempo que confesaba no saber cómo publicaciones del mismo estilo podrían sobrevivir.
Para darle la vuelta a la situación, a la vez que un golpe de efecto al mercado, FriendFinder Networks intentó en 2010 hacerse con los derechos de su más directo competidor sin éxito, pese a poner sobre la mesa 210 millones de dólares (158). Un precio insignificante para Hugh Hefner, creador de «Playboy», que terminó adquiriendo en Bolsa todas las acciones que no le pertenecían por un valor similar al ofrecido por su rival y privatizando de nuevo la empresa.
Los mejores tiempos de la revista de Bob Guccione quedaron lejos: los cinco millones de ejemplares que «Penthouse» llegó a sacar al mercado se vieron reducidos a 137.744 copias según los últimos datos registrados en 2011. Año en el que «Playboy» multiplicaba por diez los datos de su rival más directo, con 1,5 millones.

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