Justin Bieber y el éxito adolescente Con solo 18 años el cantante tiene más influencia en las redes sociales que el presidente de Estados Unidos, y eso que jamás cambió su estilo juvenil. ¿Te interesa esta noticia? Es todo un fenómeno del siglo XXI. Su influencia en las redes sociales supera a la de Barack Obama y el Dalai Lama. Emergió a la fama desde YouTube, donde durante meses tuvo el video musical más visto (hoy desplazado por la canción Gangnam Style, del rapero surcoreano PSY). En Twitter supera los 31 millones de seguidores. Hollywood ya realizó un documental sobre su vida. Es un ícono de la moda entre los adolescentes. Protagoniza una resonada historia de amor con la cantante teen Selena Gomez, a quien acaba de reconquistar. Y apenas tiene 18 años. Como tantos jóvenes criados en un nuevo modelo de familia, Justin Bieber es hijo de una madre soltera. Fue ella quien lo impulsó a acercarse al campo artístico y subió a Internet los primeros videos caseros de su pequeño. Aunque jamás imaginó que una de las reproducciones sería vista por el manager musical Scooter Braun. Lo primero que tuvo que hacer Braun fue convencer a la joven madre de que permitiese el viaje de su hijo hasta Atlanta para grabar el primer demo. Es que Justin nació en un pueblito de 32.000 habitantes en Ontario, Canadá, donde tuvo una infancia convencional; practicaba hockey aunque ya mostraba un talento autodidacta para los instrumentos musicales. El manager logró su cometido. Lo juntó con el cantante y productor Usher y se aseguró de trabajar la imagen del naciente artista en base a su influencia en el público adolescente e infantil. Hay artistas que construyen su fama en base al talento y hay los que lo hacen a través de la imagen. Bieber es de este segundo grupo. La atracción que despierta en el público joven hace que varios diseñadores y peluqueros lo quieran como modelo. El flequillo que caracterizó la primera etapa del artista fue el look de toda una generación. Incluso una ONG de lesbianas se agrupó bajo la idea de llevar un peinado similar al de este joven. Tuvo lentes sin graduación, gorros con visera, polares típicos de su Canadá natal, cadenas, chalecos, pantalones caídos, chupines, medias por encima de calzas, championes con lengüeta y de todos los colores. Pero el día en que se puso un traje para pisar la alfombra roja fue defenestrado por los críticos de la moda. ¿Cómo es posible que el eterno adolescente vista como un adulto?, se preguntaban los expertos. Sus fans (conocidas como "beliebers") se lo perdonaron. La biebermanía es arrasadora. En cada una de sus giras -en este momento está presentando su último disco Believe (Creer)- lo acompaña un importante dispositivo de seguridad. En El País de Madrid se lo compara con una sopa instantánea porque "cuando el cuerpo necesita algo calentito, nada tan efectivo como la sopa de sobre, esa que se vende a millones en todo el mundo". Con esta prematura y gigante fama no le faltaron propuestas para el cine y la TV. Además de contar con un documental autobiográfico, participó de la serie CSI en un papel para nada sencillo si se trata de un novato. Entre las luces de las cámaras y las presentaciones ante celebridades (de hecho actuó para Obama y lo apoyó en la campaña presidencial), sigue describiéndose como un "simple adolescente" al que le gustan los deportes y las chicas. Como Selena Gomez, la también ídola teen con la que se acaba de reconciliar llevándola a pasear en una Ferrari. ¿Un simple adolescente?


Justin Bieber y el éxito adolescente

Con solo 18 años el cantante tiene más influencia en las redes sociales que el presidente de Estados Unidos, y eso que jamás cambió su estilo juvenil.
Es todo un fenómeno del siglo XXI. Su influencia en las redes sociales supera a la de Barack Obama y el Dalai Lama. Emergió a la fama desde YouTube, donde durante meses tuvo el video musical más visto (hoy desplazado por la canción Gangnam Style, del rapero surcoreano PSY). En Twitter supera los 31 millones de seguidores. Hollywood ya realizó un documental sobre su vida. Es un ícono de la moda entre los adolescentes. Protagoniza una resonada historia de amor con la cantante teen Selena Gomez, a quien acaba de reconquistar. Y apenas tiene 18 años.
Como tantos jóvenes criados en un nuevo modelo de familia, Justin Bieber es hijo de una madre soltera. Fue ella quien lo impulsó a acercarse al campo artístico y subió a Internet los primeros videos caseros de su pequeño. Aunque jamás imaginó que una de las reproducciones sería vista por el manager musical Scooter Braun.
Lo primero que tuvo que hacer Braun fue convencer a la joven madre de que permitiese el viaje de su hijo hasta Atlanta para grabar el primer demo. Es que Justin nació en un pueblito de 32.000 habitantes en Ontario, Canadá, donde tuvo una infancia convencional; practicaba hockey aunque ya mostraba un talento autodidacta para los instrumentos musicales.
El manager logró su cometido. Lo juntó con el cantante y productor Usher y se aseguró de trabajar la imagen del naciente artista en base a su influencia en el público adolescente e infantil.
Hay artistas que construyen su fama en base al talento y hay los que lo hacen a través de la imagen. Bieber es de este segundo grupo. La atracción que despierta en el público joven hace que varios diseñadores y peluqueros lo quieran como modelo. El flequillo que caracterizó la primera etapa del artista fue el look de toda una generación. Incluso una ONG de lesbianas se agrupó bajo la idea de llevar un peinado similar al de este joven. Tuvo lentes sin graduación, gorros con visera, polares típicos de su Canadá natal, cadenas, chalecos, pantalones caídos, chupines, medias por encima de calzas, championes con lengüeta y de todos los colores. Pero el día en que se puso un traje para pisar la alfombra roja fue defenestrado por los críticos de la moda. ¿Cómo es posible que el eterno adolescente vista como un adulto?, se preguntaban los expertos. Sus fans (conocidas como "beliebers") se lo perdonaron.
La biebermanía es arrasadora. En cada una de sus giras -en este momento está presentando su último disco Believe (Creer)- lo acompaña un importante dispositivo de seguridad. En El País de Madrid se lo compara con una sopa instantánea porque "cuando el cuerpo necesita algo calentito, nada tan efectivo como la sopa de sobre, esa que se vende a millones en todo el mundo".
Con esta prematura y gigante fama no le faltaron propuestas para el cine y la TV. Además de contar con un documental autobiográfico, participó de la serie CSI en un papel para nada sencillo si se trata de un novato.
Entre las luces de las cámaras y las presentaciones ante celebridades (de hecho actuó para Obama y lo apoyó en la campaña presidencial), sigue describiéndose como un "simple adolescente" al que le gustan los deportes y las chicas. Como Selena Gomez, la también ídola teen con la que se acaba de reconciliar llevándola a pasear en una Ferrari. ¿Un simple adolescente?

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"Se verán cosas feas" sobre los hábitos de Michael Jackson, dice abogado Por Michael Thurston (AFP) – hace 15 horas LOS ANGELES — El abogado de la madre de Michael Jackson acusó el lunes a la productora de conciertos AEG de poner sus ambiciones por encima del bienestar de la estrella, al iniciarse un juicio en el que la defensa anunció que "se verán cosas feas" sobre los hábitos del "rey del pop". Al iniciarse el juicio en Los Ángeles de Katherine Jackson contra AEG Live, el abogado Brian Panish dijo que la productora actuó con negligencia al contratar al doctor Conrad Murray para que cuidara del cantante antes y durante una serie de conciertos que éste iba a dar en Londres. Murray, actualmente en prisión, fue condenado en 2011 por el homicidio involuntario del "rey del pop" por proveerle una dosis fatal de sedante. Citando la adicción a medicamentos y drogas de Michael Jackson, Panish dijo que "AEG ignoró las obvias señales de alerta y contrató al doctor Murray". De su lado, el abogado de AEG, Marvin Putnam, indicó que el caso va a exponer "cosas feas" sobre la estrella. "Es un caso sobre lo que es público y lo que es privado; sobre lo que mostramos al mundo y lo que no queremos que el mundo vea jamás", dijo en su alegato de apertura. "Con Michael Jackson, el público y el privado son dos mundos muy distintos". "Vamos a exponer cosas feas (...) No será una imagen bonita", añadió. Según el abogado de los Jackson, el interés de Anschutz Entertainment Group (AEG) era convertirse en el mayor productor de eventos musicales del mundo a través de los conciertos "This is it" que la estrella tenía previsto dar en Londres antes de su muerte en 2009. "AEG tenía un problema y quería resolverlo. Y no le importó quién saldría perdiendo", dijo Panish al comenzar el juicio, que durará más de tres meses. "Fueron despiadados. Querían ser el número uno a toda costa". "Michael Jackson, el doctor Conrad Murray y AEG Live, cada uno, tuvieron un papel en el resultado final, que fue la muerte de Michael Jackson", señaló, agregando luego: "Pero sin AEG, nada de esto habría ocurrido". Katherine Jackson, de 82 años, entabló la demanda en nombre de los hijos de Michael Jackson: Prince, de 16 años, Paris, de 14, y Blanket, de 11. Panish negó reportes de prensa según los cuales los hijos de Jackson pedían 40.000 millones de dólares en compensaciones e indicó que la cifra correcta es 1.500 millones, por los ingresos que dejarán de percibir debido a la muerte de su padre, entre otros. Respecto a la compensación por la pérdida emocional, el abogado dijo al jurado: "Está en ustedes decidirlo". Los dos hijos mayores podrían ser llamados a testificar. También podrían ser llamados al estrado las estrellas Quincy Jones, Diana Ross y Spike Lee, así como las dos exesposas de Jackson, Lisa Marie Presley y Debbie Rowe. Incluso podría solicitarse que Murray testificara, pero éste dijo en una entrevista que no comparecerá en el juicio para evitar entorpecer los pasos de un recurso que presentó contra su encarcelamiento. En el proceso también podrían salir a la luz las acusaciones de abuso infantil contra Michael Jackson, a pesar de que el cantante fue absuelto de todos los cargos en 2005. Jackson murió en su mansión en Los Ángeles el 25 de junio de 2009 a los 50 años por una sobredosis de Propofol, administrada por Murray, para ayudar al autor de "Thriller" a lidiar con su insomnio crónico. El artista ensayaba entonces para 50 conciertos que iba a dar en Londres, organizados por AEG. La madre de Jackson asegura que la empresa presionó mucho a su hijo para que estuviera listo para ofrecer los conciertos. Pero AEG Live afirma que Jackson tenía un historial de abusos de medicamentos desde mucho antes de que conociera a Murray.