Gran chasco de los mapas de Apple Los primeros usuarios descubren las pìfias del nuevo sistema de localización Laia Reventós Barcelona 20 SEP 2012 - 17:42 CET149 Archivado en: iOS iPhone iPad Cartografía Google maps Tom Tom Apple Móviles Telefonía móvil multimedia Tabletas Google Sistemas operativos Geografía Empresas Programas informáticos Informática Economía Industria Ciencia A la izquierda , la Torre del Oro, según Google Maps. Para Apple no existe. / DANIEL LLOBET Recomendar en Facebook 1.577 Twittear 1.191 Enviar a LinkedIn 28 Enviar a Tuenti Enviar a Menéame Enviar a Eskup Enviar Imprimir La última gran actualización de iOS6, el sistema operativo para móviles y tabletas de Apple, trae más de 200 actualizaciones, pero una de las más importantes es el cambio de cartografía digital. Del Google Maps, que se estrenó con el primer iPhone en 2007, a sus propios mapas, aunque en realidad son de terceras compañías dedicadas a la geolocalización, como TomTom. La primera experiencia con Apple Maps no es buena, porque la aplicación cartográfica tarda muchísimo en cargar. Mucho más de lo que costaba con Google Maps. Da igual que sea en versión estándar, modo híbrido o satélite. Hablando claro, se queda en cuadraditos, como en esta imagen colgada en Tumbrl, un sitio donde usuarios de todo el mundo van colgando las pifias que descubren. El modo 3D es, de todos, el que más lento va. A clientes de la compañía en Londres les han desaparecido la estación de Paddington o les han situado en Ontario, informa The Guardian. También los franceses han perdido o se han despistado sus monumentos. Y lo mismo ocurre en Australia o en Alemania. Las quejas son de punta a punta del planeta, incluso en el foro de discusiones de la página de Apple. Concretamente, al activar la localización, y cuando termina de cargar, el móvil me ha situado en el trabajo, al lado de la manzana de la Discordia barcelonesa, en Aragón con paseo de Gràcia, donde están las casas modernistas Ametller y Batlló. Es decir el nuevo sistema me sitúa donde realmente estoy. Cada edificio está en su sitio, desde la fundación Tapiès al Museo del Perfume. Las ciudades de Madrid, París o Londres también siguen en su posición geográfica. Los mapas de Google, a la izquierda, y de Apple. Pero, mientras la información de tráfico se puede activar, es imposible saber sobre el mapa si hay una parada de transporte público cerca. Ni metro, ni autobús ni ferrocarril. A diferencia de Google Maps, que daba resultados directamente, erróneos o no, el sistema de Apple no entiende por aproximación. Por ejemplo, cuando se escribe estación de Sants, la principal de Renfe en la ciudad de Barcelona, envía a 781 kilómetros, en ¡Andalucía! El buscador no da resultados si se pregunta por las paradas del metro de Madrid o Barcelona o Bilbao, tampoco si se piden planos de estas instalaciones, algo que jamás ocurre con Google Maps. En el caso de monumentos como la Sagrada Familia, no sabe nada o si da una pista al escribir catedral de la Sagrada Familia, envía a Ibiza; si se escribe iglesia de la Sagrada Familia, cero resultados. Y, finalmente, La Alhambra. Apple Maps la sitúa en Granollers en un iPhone, pero en otro iPhone da dos opciones: Santiago de Querétaro o Cancún, ambos en México. Algo parecido ocurre con la búsqueda Costa Brava. Solo dos opciones, ambas en Suráfrica. En el caso de los museo Picasso, aunque hay varias opciones en España (Barcelona y Málaga las más populares), Apple Maps envía a Buitrago de Lozoya gracias a los servicios de un sitio norteamericano llamado Yelp. Sí acierta con la playa La Concha de San Sebastián, no así con la del Sardinero que, para Apple Maps es una calle de Alcobendas (Madrid). Si se añade la pista de "en santander", la respuesta es de cero resultados. Tampoco hay suerte con el "Río Ebro", pues el mapa enseña Río de Janeiro, eso sí, aclarando "ubicación aproximada". Y si se buscan las pirámides de Gizeth, efectivamente allí va, pero todas las carreteras adyacentes están rotuladas en árabe. Del aeropuerto de El Prat, ni idea; tampoco del de Castellón (ahí, comprensible) y con el de Barajas hay que especificar "Madrid" o se va a una carretera. En el caso de las casa colgadas de Cuenca el resultado es el Club Conquense de Billar casa Colgadas "ubicación aproximada". Tampoco hay suerte con el "Río Ebro", pues el mapa enseña Río de Janeiro, eso sí, aclarando "ubicación aproximada". Google Maps, a través del navegador La cartografía de Google ya no está disponible en iOS6. Era una aplicación nativa, es decir, incrustada en el sistema operativo desde 2007 y no se podía eliminar. La actualización a iOS6 se la ha llevado por delante, siendo sustituida por la de Apple. La única posibilidad de seguir utilizando el sistema de Google es a través del navegador. De Safari, Chrome, Opera o el que tenga instalado en su iPhone o iPad. Es más lento, pero es una solución. Otra consiste en instalar esta versión web en la pantalla de inicio. Mientras Google ha desarrollado una aplicación de YouTube específica para el sistema operativo móvil de Apple, disponible en App Store y lanzada el día antes de la presentación de iPhone 5, el buscador no tiene aún preparada la de Google Maps. La primera incursión de Apple en este universo no está siendo satisfactoria para sus clientes. Tom Tom, la compañía de geolocalización que ha suministrado parte de los datos, ha defendido su trabajo."La experiencia de usuario viene determinada al añadir otras funcionalidades a la aplicación", ha declarado un portavoz de la empresa a la BBC.

Gran chasco de los mapas de Apple

Los primeros usuarios descubren las pìfias del nuevo sistema de localización

A la izquierda , la Torre del Oro, según Google Maps. Para Apple no existe. / DANIEL LLOBET
La última gran actualización de iOS6, el sistema operativo para móviles y tabletas de Apple, trae más de 200 actualizaciones, pero una de las más importantes es el cambio de cartografía digital. Del Google Maps, que se estrenó con el primer iPhone en 2007, a sus propios mapas, aunque en realidad son de terceras compañías dedicadas a la geolocalización, como TomTom.
La primera experiencia con Apple Maps no es buena, porque la aplicación cartográfica tarda muchísimo en cargar. Mucho más de lo que costaba con Google Maps. Da igual que sea en versión estándar, modo híbrido o satélite. Hablando claro, se queda en cuadraditos, como en esta imagen colgada en Tumbrl, un sitio donde usuarios de todo el mundo van colgando las pifias que descubren. El modo 3D es, de todos, el que más lento va.
A clientes de la compañía en Londres les han desaparecido la estación de Paddington o les han situado en Ontario, informa The Guardian. También los franceses han perdido o se han despistado sus monumentos. Y lo mismo ocurre en Australia o en Alemania. Las quejas son de punta a punta del planeta, incluso en el foro de discusiones de la página de Apple.
Concretamente, al activar la localización, y cuando termina de cargar, el móvil me ha situado en el trabajo, al lado de la manzana de la Discordia barcelonesa, en Aragón con paseo de Gràcia, donde están las casas modernistas Ametller y Batlló. Es decir el nuevo sistema me sitúa donde realmente estoy. Cada edificio está en su sitio, desde la fundación Tapiès al Museo del Perfume. Las ciudades de Madrid, París o Londres también siguen en su posición geográfica.
Los mapas de Google, a la izquierda, y de Apple.
Pero, mientras la información de tráfico se puede activar, es imposible saber sobre el mapa si hay una parada de transporte público cerca. Ni metro, ni autobús ni ferrocarril. A diferencia de Google Maps, que daba resultados directamente, erróneos o no, el sistema de Apple no entiende por aproximación. Por ejemplo, cuando se escribe estación de Sants, la principal de Renfe en la ciudad de Barcelona, envía a 781 kilómetros, en ¡Andalucía!
El buscador no da resultados si se pregunta por las paradas del metro de Madrid o Barcelona o Bilbao, tampoco si se piden planos de estas instalaciones, algo que jamás ocurre con Google Maps.
En el caso de monumentos como la Sagrada Familia, no sabe nada o si da una pista al escribir catedral de la Sagrada Familia, envía a Ibiza; si se escribe iglesia de la Sagrada Familia, cero resultados. Y, finalmente, La Alhambra. Apple Maps la sitúa en Granollers en un iPhone, pero en otro iPhone da dos opciones: Santiago de Querétaro o Cancún, ambos en México. Algo parecido ocurre con la búsqueda Costa Brava. Solo dos opciones, ambas en Suráfrica. En el caso de los museo Picasso, aunque hay varias opciones en España (Barcelona y Málaga las más populares), Apple Maps envía a Buitrago de Lozoya gracias a los servicios de un sitio norteamericano llamado Yelp. 
Sí acierta con la playa La Concha de San Sebastián, no así con la del Sardinero que, para Apple Maps es una calle de Alcobendas (Madrid). Si se añade la pista de "en santander", la respuesta es de cero resultados. Tampoco hay suerte con el "Río Ebro", pues el mapa enseña Río de Janeiro, eso sí, aclarando "ubicación aproximada". Y si se buscan las pirámides de Gizeth, efectivamente allí va, pero todas las carreteras adyacentes están rotuladas en árabe. Del aeropuerto de El Prat, ni idea; tampoco del de Castellón (ahí, comprensible) y con el de Barajas hay que especificar "Madrid" o se va a una carretera. En el caso de las casa colgadas de Cuenca el resultado es el Club Conquense de Billar casa Colgadas "ubicación aproximada".
Tampoco hay suerte con el "Río Ebro", pues el mapa enseña Río de Janeiro, eso sí, aclarando "ubicación aproximada".

Google Maps, a través del navegador

La cartografía de Google ya no está disponible en iOS6. Era una aplicación nativa, es decir, incrustada en el sistema operativo desde 2007 y no se podía eliminar. La actualización a iOS6 se la ha llevado por delante, siendo sustituida por la de Apple. La única posibilidad de seguir utilizando el sistema de Google es a través del navegador. De Safari, Chrome, Opera o el que tenga instalado en su iPhone o iPad. Es más lento, pero es una  solución. Otra consiste en instalar esta versión web en la pantalla de inicio.
Mientras Google ha desarrollado una aplicación de YouTube específica para el sistema operativo móvil de Apple, disponible en App Store y lanzada el  día antes de la presentación de iPhone 5, el buscador no tiene aún preparada la de Google Maps.
La primera incursión de Apple en este universo no está siendo satisfactoria para sus clientes. Tom Tom, la compañía de geolocalización que ha suministrado parte de los datos, ha defendido su trabajo."La experiencia de usuario viene determinada al añadir otras funcionalidades a la aplicación", ha declarado un portavoz de la empresa a la BBC.

Comentarios

Entradas populares

"Se verán cosas feas" sobre los hábitos de Michael Jackson, dice abogado Por Michael Thurston (AFP) – hace 15 horas LOS ANGELES — El abogado de la madre de Michael Jackson acusó el lunes a la productora de conciertos AEG de poner sus ambiciones por encima del bienestar de la estrella, al iniciarse un juicio en el que la defensa anunció que "se verán cosas feas" sobre los hábitos del "rey del pop". Al iniciarse el juicio en Los Ángeles de Katherine Jackson contra AEG Live, el abogado Brian Panish dijo que la productora actuó con negligencia al contratar al doctor Conrad Murray para que cuidara del cantante antes y durante una serie de conciertos que éste iba a dar en Londres. Murray, actualmente en prisión, fue condenado en 2011 por el homicidio involuntario del "rey del pop" por proveerle una dosis fatal de sedante. Citando la adicción a medicamentos y drogas de Michael Jackson, Panish dijo que "AEG ignoró las obvias señales de alerta y contrató al doctor Murray". De su lado, el abogado de AEG, Marvin Putnam, indicó que el caso va a exponer "cosas feas" sobre la estrella. "Es un caso sobre lo que es público y lo que es privado; sobre lo que mostramos al mundo y lo que no queremos que el mundo vea jamás", dijo en su alegato de apertura. "Con Michael Jackson, el público y el privado son dos mundos muy distintos". "Vamos a exponer cosas feas (...) No será una imagen bonita", añadió. Según el abogado de los Jackson, el interés de Anschutz Entertainment Group (AEG) era convertirse en el mayor productor de eventos musicales del mundo a través de los conciertos "This is it" que la estrella tenía previsto dar en Londres antes de su muerte en 2009. "AEG tenía un problema y quería resolverlo. Y no le importó quién saldría perdiendo", dijo Panish al comenzar el juicio, que durará más de tres meses. "Fueron despiadados. Querían ser el número uno a toda costa". "Michael Jackson, el doctor Conrad Murray y AEG Live, cada uno, tuvieron un papel en el resultado final, que fue la muerte de Michael Jackson", señaló, agregando luego: "Pero sin AEG, nada de esto habría ocurrido". Katherine Jackson, de 82 años, entabló la demanda en nombre de los hijos de Michael Jackson: Prince, de 16 años, Paris, de 14, y Blanket, de 11. Panish negó reportes de prensa según los cuales los hijos de Jackson pedían 40.000 millones de dólares en compensaciones e indicó que la cifra correcta es 1.500 millones, por los ingresos que dejarán de percibir debido a la muerte de su padre, entre otros. Respecto a la compensación por la pérdida emocional, el abogado dijo al jurado: "Está en ustedes decidirlo". Los dos hijos mayores podrían ser llamados a testificar. También podrían ser llamados al estrado las estrellas Quincy Jones, Diana Ross y Spike Lee, así como las dos exesposas de Jackson, Lisa Marie Presley y Debbie Rowe. Incluso podría solicitarse que Murray testificara, pero éste dijo en una entrevista que no comparecerá en el juicio para evitar entorpecer los pasos de un recurso que presentó contra su encarcelamiento. En el proceso también podrían salir a la luz las acusaciones de abuso infantil contra Michael Jackson, a pesar de que el cantante fue absuelto de todos los cargos en 2005. Jackson murió en su mansión en Los Ángeles el 25 de junio de 2009 a los 50 años por una sobredosis de Propofol, administrada por Murray, para ayudar al autor de "Thriller" a lidiar con su insomnio crónico. El artista ensayaba entonces para 50 conciertos que iba a dar en Londres, organizados por AEG. La madre de Jackson asegura que la empresa presionó mucho a su hijo para que estuviera listo para ofrecer los conciertos. Pero AEG Live afirma que Jackson tenía un historial de abusos de medicamentos desde mucho antes de que conociera a Murray.