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Microsoft presume triunfo ante Google Un jurado decidió a su favor en un caso de patentes contra Motorola, afirmó la empresa; el triunfo significaría el segundo en dos juicios contra la unidad de Google relativos a licencias. Jueves, 05 de septiembre de 2013 a las 00:49 Compartir 94 Email Texto Microsoft aseguró que obtuvo un triunfo histórico. (Foto: Reuters) Microsoft aseguró que obtuvo un triunfo histórico. (Foto: Reuters) Artículos relacionados Foto Stephen Elop, ¿próximo CEO de Microsoft? La tecnológica necesita un líder que la encamine en el mercado de los dispositivos y servicios Foto Xbox One se adelanta a PlayStation 4 La venta de la consola de Microsoft arrancará el 22 de noviembre en 13 países, incluido México SEATTLE (Reuters) — Microsoft Corp dijo este miércoles que un jurado decidió a su favor en el segundo de dos juicios en un tribunal federal de Seattle relativo a las licencias de las llamadas patentes esenciales o estándar de Motorola utilizadas en sus productos. La empresa sostuvo que el fabricante de teléfonos Motorola, propiedad de Google Inc, rompió los acuerdos para licenciar las patentes a una tasa justa y razonable, una postura con la que, dijo, concordó el jurado. La decisión se conoce luego de una victoria de Microsoft en otro juicio relacionado en Seattle, en el que un juez determinó que Microsoft debía apenas una fracción de las regalías que Motorola exigía por el uso de su tecnología en la consola de juegos Xbox de Microsoft. Motorola esperaba obtener hasta 4,000 millones de dólares anuales por el uso de sus patentes tecnológicas, como conexiones inalámbricas de la Xbox a internet y de compresión de video, aunque Microsoft argumentó que su rival merecía cerca de 1 millón de dólares al año. El juez decidió que el monto adecuado ascendía a 1.8 millones de dólares. "Éste es un triunfo histórico para todos los que quieren productos que sean asequibles y trabajen bien juntos", dijo Microsoft en un comunicado. Un representante de Google no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Nokia ve la luz al final del túnel Su adquisición por parte de Microsoft puede ser la mayor esperanza para la firma finlandesa; hasta el momento la compra ha sido respaldada por los inversores, que impulsaron la acción de Nokia. Por: Michal Lev-Ram | Jueves, 05 de septiembre de 2013 a las 06:02 Compartir 101 Email Texto Fortune Stephen Elop es uno de los principales candidatos para suceder a Steve Ballmer al frente de Microsoft. (Foto: Getty Images) Stephen Elop es uno de los principales candidatos para suceder a Steve Ballmer al frente de Microsoft. (Foto: Getty Images) Artículos relacionados Foto Stephen Elop, ¿próximo CEO de Microsoft? La tecnológica necesita un líder que la encamine en el mercado de los dispositivos y servicios Foto Nokia, ¿fin de su luna de miel mexicana? La venta a Microsoft del negocio móvil de la finlandesa modificará su papel en el mercado mexicano Foto Nokia, primera pieza del nuevo Microsoft La compra de la división móvil de la finlandesa le ayudará a subir en el mercado, dicen analistas Foto Microsoft compra negocio móvil de Nokia La firma acordó adquirir la unidad de telefonía móvil del fabricante finlandés por 7,200 mdd Otros enlaces ENFOQUE: Nokia y Microsoft buscan sobrevivir ENFOQUE: Las compras corporativas de Microsoft Es un día triste para Finlandia... ¿O no? Ciertamente, gran parte del legado -y futuro- del ilustre fabricante de teléfonos está ahora en manos de Microsoft, un trago amargo para muchos finlandeses. Y sí, los 32,000 empleados pasarán a formar parte del imperio del gigante tecnológico con sede en Redmond, de la noche a la mañana, les guste o no. La espiral descendente de Nokia comenzó hace mucho tiempo, y la empresa no estaba avanzando hacia ningún final feliz, con o sin Microsoft abalanzándose para comprar sus negocios de dispositivos y servicios por 7,200 millones de dólares. Es más, el acuerdo podría dar a la marca finlandesa una pizca de oportunidad de recuperar algo de su impulso perdido. Especialmente si Stephen Elop -sí, el presidente ejecutivo de Nokia y exejecutivo de Microsoft ahora culpado de este último giro en los acontecimientos- consigue el puesto más alto en Redmond. La firma, alguna vez el principal fabricante de teléfonos inteligentes del mundo, ya no está entre los cinco primeros. Las ventas de su línea de equipos Lumia han estado creciendo, pero no lo suficientemente rápido como para compensar las caídas masivas en otros productos. En el trimestre más reciente de la compañía, los ingresos cayeron 24% en comparación con el año anterior. Sus acciones han estado en declive desde hace años. ¿Qué sucedió? Hay muchas causas de esta caída, pero la arrogancia y un enfoque equivocado en hacer crecer la participación de mercado sin importar los costos son dos grandes factores. Al igual que BlackBerry, la tecnológica no tomó en serio el debut del iPhone en 2007. El mercado estadounidense -que es ahora el hogar de los dos principales sistemas operativos de teléfonos inteligentes en el mundo, iOS de Apple y Android de Google- era considerado como algo secundario. E incluso cuando el mundo a su alrededor estaba cambiando, los ejecutivos de la compañía se aferraron a Symbian, el envejecido sistema operativo, durante demasiado tiempo. Stephen Elop Para el momento en que Elop llegó en 2010 la reputación de la empresa y su participación de mercado ya estaban desplomándose. "Lo que ha sucedido en el último par de años es que ha habido un cambio desde una batalla de dispositivos a una guerra de ecosistemas", dijo el ejecutivo a una audiencia de desarrolladores de aplicaciones móviles en una conferencia de Qualcomm en 2011. Poco después de que se hiciera cargo de la empresa, efectivamente, el presidente ejecutivo hizo una serie de movimientos audaces; el más significativo de ellos fue enganchar el destino de la compañía al sistema operativo Windows de Microsoft. La descendencia resultante de ese matrimonio es la línea de telefónos Nokia Lumia. Y aunque la lealtad de Elop (y su capacidad para dirigir a la compañía finlandesa) han sido cuestionadas, los smartphones Lumia son probablemente la mejor cosa que ha salido de Espoo en mucho tiempo. La gestión de Elop en Nokia ha sido motivo de controversia, pero a diferencia de los internos, él tenía la capacidad de separar a la empresa de Symbian y hacer una apuesta muy necesaria hacia un sistema operativo más viable (aunque no muy popular). Puede que haya sido demasiado poco, demasiado tarde, y la "reorganización" que dirigió posteriormente no ha sido impecable, por decir lo menos. Pero la venta de esta semana a Microsoft no es sorprendente considerando la trayectoria establecida en 2011. Los inversores están dando la bienvenida al acuerdo, impulsando la cotización de Nokia en más de 40% la mañana del martes. Perspectivas "Vemos esto de manera positiva para Nokia, ya que creemos que el camino para el negocio de dispositivos y servicios estaba lleno de peligros debido a las fuerzas competitivas y a su limitada aceptación de producto", escribió en un informe un analista senior de Wells Fargo, Maynard Um. "Esta venta y la compra de la empresa conjunta Nokia Siemens Network (NSN) prácticamente completa la transformación de Nokia en un negocio de redes enfocadas en la infraestructura". (La Nokia restante consistirá en el negocio de equipos de telecomunicaciones, tecnologías de creación de mapas y una división de licencias de propiedad intelectual). Además, añade Um, la venta aporta más "músculo financiero" a la cartera combinada de productos Microsoft-Nokia. Esto, por supuesto, si es que Microsoft juega bien sus cartas. El gigante del software no tiene un buen historial en el hardware, o en las adquisiciones. Pero el regreso del empresario al redil podría ser útil para el futuro de la línea de teléfonos Nokia. El actual presidente ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer, ha anunciado recientemente que se retirará en los próximos meses, y muchos han sido incluidos en la lista de sucesores potenciales. No es ninguna sorpresa que Elop sea ahora uno de los principales candidatos. El exempleado conoce bien a la empresa (una vez dirigió su división de Office). Pero después de tres años en Nokia también conoce el mundo de la fabricación de teléfonos mucho mejor que la mayoría de los ejecutivos de Microsoft. Como parte de la adquisición, el ejecutivo dimitirá como CEO de Nokia y tomará la división de dispositivos y servicios de Microsoft, una gran parte de la cual está compuesta del antiguo negocio de Nokia. Eso significa que puede convertirse en la mayor esperanza del negocio de los teléfonos móviles (y de los exempleados). Si se convierte en presidente ejecutivo en los próximos meses, eso podría significar mejores augurios para el fabricante de teléfonos antes conocido como Nokia, pese a lo doloroso que sea para los finlandeses admitirlo.

Los mil días que hundieron a Nokia Stephen Elop vendió la última gran tecnológica europea por la décima parte de lo que valía cuando llegó en 2010 JAVIER MARTÍN Madrid 8 SEP 2013 - 00:04 CET4 Archivado en: Nokia Smartphone Gadgets Telefonía móvil multimedia Tecnología Telefonía móvil Telefonía Empresas Economía Telecomunicaciones Ciencia Comunicaciones Stephen Elop (izquierda) y Steve Ballmer. / SIMON DAWSON (BLOOMBERG) Recomendar en Facebook20 Twittear23 Enviar a LinkedIn2 Enviar a TuentiEnviar a MenéameEnviar a Eskup Enviar Imprimir Guardar Cómo transformar un gigante en un enano en tan solo mil días. El manual debería ir firmado por un tal Stephen Elop que en menos de tres años al frente de Nokia consiguió, entre otras cosas, que su sistema operativo Symbiam pasara del 44% al 0,3% del mercado. El 21 de septiembre de 2010, un canadiense de 46 años de insustancial perfil dejó la dirección de la principal área de Microsoft para dirigir Nokia, primer fabricante mundial de móviles. Steve Ballmer le despidió con lágrimas de cocodrilo elogiando sus grandes servicios a la empresa, donde nunca le sustituyó. A su vez, Elop elogiaba, en un primer vistazo, los móviles de Nokia: “Hay grandes productos que la gente aún no ha visto”. Ni vería jamás. Esta semana de septiembre, su propia excompañía ha comprado Nokia por 5.500 millones de euros, diez veces menos de lo que costaba cuando Elop llegó a Finlandia. En sus tres años de timonel, la multinacional finlandesa pasó de gigante a enano. El fichaje de Elop no fue un capricho. Nokia necesitaba un revulsivo fuerte. Desde la aparición del iPhone en 2007, las ventas de los móviles finlandeses no paraban de caer. Aunque había llegado a tener más de la mitad de todas las ventas mundiales, tanto de teléfonos básicos como de smartphones, a la llegada de Elop solo, ¡solo! tenía el 37,4%. El precio de la acción había caído un 60% respecto al año anterior. “Elop debería ser investigado por comportamiento fraudulento” Ese año de 2007, Steve Jobs presentó el iPhone, el primer teléfono de Apple, que hasta entonces había fabricado ordenadores y poco más. El escepticismo de la industria tradicional fue absoluto, y el de Nokia también, que despreció el poder de la marca de la manzana y su marketing. De nada valía decir que Nokia ya tenía smartphones maravillosos, como el Comunicator o el N8, y su tienda de aplicaciones y sus mapas y sus músicas. Frente a la sencillez y claridad del software (sistema operativo) de Apple, el consumidor descubrió de pronto que el de su teléfono Nokia, el Symbian, era tortuoso y exasperadamente farragoso. Tres años después, Nokia seguía sin reaccionar y para ello ficharon a Elop. Cuando llegó Elop, Nokia había vendido en el último trimestre el 39% de todos los smartphones, un total de 24 millones de unidades, más que sus perseguidores Blackberry, Apple y HTC juntos (Samsung apenas tenía el 5%). En todo ese 2010, los smartphones de Nokia subieron de 68 millones a 104, mientras que los iPhone solo de 25 a 47, es decir, que el declive de Nokia era evidente, pero relativo. En el trimestre del adiós de Elop, mil días después, Nokia ni aparece entre los primeros cinco fabricantes; apenas vendió 7,4 millones de smartphones, menos del 4% del mercado. Respecto a su denostado sistema operativo, Symbian tenía el 44% del mercado, seguido por el 18% de Android, de Blackberry y el 14% de Apple. Pensando en la revolución de los smartphones, Nokia tenía en marcha su sistema Meego, adaptado a tabletas y ordenadores móviles. Meego incluso había tenido la aceptación de las operadoras chinas para incorporar a sus móviles y así sacarse de encima la presión del duopolio que comenzaba Android-Apple. En ese escenario, un 11 de febrero de 2011, Elop anuncia que Nokia abandona Symbian y que sus aparatos solo funcionarán con software de Microsoft. El anuncio tuvo un impacto inmediato en las ventas de Nokia, un efecto negativo que se alargó, pues Microsoft tardaría casi un año en sacar un sistema operativo para móviles, el Windows Phone. En un trimestre pasó de vender 28 millones de smartphones a 16 millones de sus nuevos Lumia, ya fabricados en Taiwán. A toro pasado, tal es el despropósito de las decisiones de Elop, todas erróneas y en la misma dirección, que algunos van más allá de calificarlo como el “CEO más inútil de la historia de Forbes 500”, así premiado por Tomi Ahanen, exdirectivo de Nokia y autor de una decena de libros sobre la industria telefónica. El medio online BGR habla de la Gran Conspiración Ballmer-Elop. Según su teoría, Microsoft envió a su empleado a dirigir Nokia para rebajar su valor, como ha sucedido. Basta recordar que el pasado año Google pago el triple por Motorola, que vendía 15 veces menos móviles que la finlandesa. “Elop debe de ser investigado por comportamiento fraudulento y por romper su deber de lealtad. Creo que todos sus acuerdos deben de ser cuidadosamente escrutados”, escribe Ahonen en su blog Communities Dominate Brands. “Si Elop causó todo este daño, ¿cómo se le permite vender a él lo que había destruido?”, una incógnita que no se explica Ahonen como tampoco la complacencia de su consejo de administración. La pérdida del símbolo de Finlandia no ha sido tomada tan mal por el ministro de economía del país, Jan Kapaavuori, que se lo veía venir. “Somos gente pragmática. Nokia es un gran valor simbólico, pero el impacto es más emocional que financiero”. Si al ministro finlandés no le preocupa, a la vicepresidenta europea Neelie Kroes, sí. Europa pierde el último fabricante de móviles, como hace décadas perdió al último de ordenadores. También ha perdido la posibilidad de que software continental (sistemas operativos como Symbian, Meego o Linux, también finlandés) se extendiera por otros continentes. Bien es verdad que desde hace dos años los móviles de Nokia eran tan europeos como americanos los de Apple, pero EE UU domina el software y las redes sociales. “Deberíamos volver a ocupar el asiento del conductor”, ha dicho Kroes. “Europa fue líder en 3G, hemos perdimos en 4G, tenemos que estar delante en 5G”.

Los mil días que hundieron a Nokia Stephen Elop vendió la última gran tecnológica europea por la décima parte de lo que valía cuando llegó en 2010 JAVIER MARTÍN Madrid 8 SEP 2013 - 00:04 CET4 Archivado en: Nokia Smartphone Gadgets Telefonía móvil multimedia Tecnología Telefonía móvil Telefonía Empresas Economía Telecomunicaciones Ciencia Comunicaciones Stephen Elop (izquierda) y Steve Ballmer. / SIMON DAWSON (BLOOMBERG) Recomendar en Facebook20 Twittear23 Enviar a LinkedIn2 Enviar a TuentiEnviar a MenéameEnviar a Eskup Enviar Imprimir Guardar Cómo transformar un gigante en un enano en tan solo mil días. El manual debería ir firmado por un tal Stephen Elop que en menos de tres años al frente de Nokia consiguió, entre otras cosas, que su sistema operativo Symbiam pasara del 44% al 0,3% del mercado. El 21 de septiembre de 2010, un canadiense de 46 años de insustancial perfil dejó la dirección de la principal área de Microsoft para dirigir Nokia, primer fabricante mundial de móviles. Steve Ballmer le despidió con lágrimas de cocodrilo elogiando sus grandes servicios a la empresa, donde nunca le sustituyó. A su vez, Elop elogiaba, en un primer vistazo, los móviles de Nokia: “Hay grandes productos que la gente aún no ha visto”. Ni vería jamás. Esta semana de septiembre, su propia excompañía ha comprado Nokia por 5.500 millones de euros, diez veces menos de lo que costaba cuando Elop llegó a Finlandia. En sus tres años de timonel, la multinacional finlandesa pasó de gigante a enano. El fichaje de Elop no fue un capricho. Nokia necesitaba un revulsivo fuerte. Desde la aparición del iPhone en 2007, las ventas de los móviles finlandeses no paraban de caer. Aunque había llegado a tener más de la mitad de todas las ventas mundiales, tanto de teléfonos básicos como de smartphones, a la llegada de Elop solo, ¡solo! tenía el 37,4%. El precio de la acción había caído un 60% respecto al año anterior. “Elop debería ser investigado por comportamiento fraudulento” Ese año de 2007, Steve Jobs presentó el iPhone, el primer teléfono de Apple, que hasta entonces había fabricado ordenadores y poco más. El escepticismo de la industria tradicional fue absoluto, y el de Nokia también, que despreció el poder de la marca de la manzana y su marketing. De nada valía decir que Nokia ya tenía smartphones maravillosos, como el Comunicator o el N8, y su tienda de aplicaciones y sus mapas y sus músicas. Frente a la sencillez y claridad del software (sistema operativo) de Apple, el consumidor descubrió de pronto que el de su teléfono Nokia, el Symbian, era tortuoso y exasperadamente farragoso. Tres años después, Nokia seguía sin reaccionar y para ello ficharon a Elop. Cuando llegó Elop, Nokia había vendido en el último trimestre el 39% de todos los smartphones, un total de 24 millones de unidades, más que sus perseguidores Blackberry, Apple y HTC juntos (Samsung apenas tenía el 5%). En todo ese 2010, los smartphones de Nokia subieron de 68 millones a 104, mientras que los iPhone solo de 25 a 47, es decir, que el declive de Nokia era evidente, pero relativo. En el trimestre del adiós de Elop, mil días después, Nokia ni aparece entre los primeros cinco fabricantes; apenas vendió 7,4 millones de smartphones, menos del 4% del mercado. Respecto a su denostado sistema operativo, Symbian tenía el 44% del mercado, seguido por el 18% de Android, de Blackberry y el 14% de Apple. Pensando en la revolución de los smartphones, Nokia tenía en marcha su sistema Meego, adaptado a tabletas y ordenadores móviles. Meego incluso había tenido la aceptación de las operadoras chinas para incorporar a sus móviles y así sacarse de encima la presión del duopolio que comenzaba Android-Apple. En ese escenario, un 11 de febrero de 2011, Elop anuncia que Nokia abandona Symbian y que sus aparatos solo funcionarán con software de Microsoft. El anuncio tuvo un impacto inmediato en las ventas de Nokia, un efecto negativo que se alargó, pues Microsoft tardaría casi un año en sacar un sistema operativo para móviles, el Windows Phone. En un trimestre pasó de vender 28 millones de smartphones a 16 millones de sus nuevos Lumia, ya fabricados en Taiwán. A toro pasado, tal es el despropósito de las decisiones de Elop, todas erróneas y en la misma dirección, que algunos van más allá de calificarlo como el “CEO más inútil de la historia de Forbes 500”, así premiado por Tomi Ahanen, exdirectivo de Nokia y autor de una decena de libros sobre la industria telefónica. El medio online BGR habla de la Gran Conspiración Ballmer-Elop. Según su teoría, Microsoft envió a su empleado a dirigir Nokia para rebajar su valor, como ha sucedido. Basta recordar que el pasado año Google pago el triple por Motorola, que vendía 15 veces menos móviles que la finlandesa. “Elop debe de ser investigado por comportamiento fraudulento y por romper su deber de lealtad. Creo que todos sus acuerdos deben de ser cuidadosamente escrutados”, escribe Ahonen en su blog Communities Dominate Brands. “Si Elop causó todo este daño, ¿cómo se le permite vender a él lo que había destruido?”, una incógnita que no se explica Ahonen como tampoco la complacencia de su consejo de administración. La pérdida del símbolo de Finlandia no ha sido tomada tan mal por el ministro de economía del país, Jan Kapaavuori, que se lo veía venir. “Somos gente pragmática. Nokia es un gran valor simbólico, pero el impacto es más emocional que financiero”. Si al ministro finlandés no le preocupa, a la vicepresidenta europea Neelie Kroes, sí. Europa pierde el último fabricante de móviles, como hace décadas perdió al último de ordenadores. También ha perdido la posibilidad de que software continental (sistemas operativos como Symbian, Meego o Linux, también finlandés) se extendiera por otros continentes. Bien es verdad que desde hace dos años los móviles de Nokia eran tan europeos como americanos los de Apple, pero EE UU domina el software y las redes sociales. “Deberíamos volver a ocupar el asiento del conductor”, ha dicho Kroes. “Europa fue líder en 3G, hemos perdimos en 4G, tenemos que estar delante en 5G”.